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domingo, 10 de febrero de 2013

EL AMOR NO ESTA FUERA SINO DENTRO EN TI, EN MI Y EN TODOS


Esta es la historia de un hombre que no creía en el amor. Se trataba de una persona normal, como tú y como yo, pero lo que le hacía especial era su manera de pensar: estaba convencido de que el amor no existía. Había acumulado mucha experiencia a lo largo de su vida intentando encontrar el amor, había observado a la gente, y acabo convencido de que el amor no existía.
En cualquier sitio donde iba le explicaba a la gente que el amor no era otra cosa que una invención, y que esta idea servía para manipular a los seres humanos y controlarlos. Así que como el amor no era real, ningún ser humano lo encontraría jamás. Convencido de sus argumentos, el hombre continuo explicando a la gente por qué no existía el amor: “Lo que los seres humanos llaman amor, no es otra cosa que una relación de miedo que se fundamenta en el control”. Y continuo dando todas las razones por las cuales tenía la certeza de que el amor no existía: “Yo ya he pasado por todo eso. No volveré a permitir que nadie manipule mi mente y controle mi vida en nombre del amor”. Sus argumentos eran bastante lógicos y convenció a mucha gente con sus palabras! El amor no existe!
Un día paseando por un parque, vio a una hermosa mujer sentada en un banco llorando, se acercó y le pregunto si podía ayudarla, y por qué lloraba. Su sorpresa fue grande cuando ella le respondió que lloraba porque el amor no existía. Al preguntarle por qué tenía esa convicción ella le explico; “Me case muy joven y muy enamorada, nos juramos fidelidad, respeto y honrarnos el uno al otro, así creamos una familia. Estuve consagrada al cuidado de mis hijos y mi casa. Mi marido progreso en su profesión y su éxito fuera del hogar se volvió más importante para él que su familia. Nos perdimos el respeto, nos heríamos mutuamente, y en un momento determinado descubrimos que ya no nos queríamos. Continuamos juntos con la excusa de que los niños necesitaban un padre, pero ahora que se han independizado, ya no tengo ninguna excusa para seguir con él. Sé que el amor no existe, y que con otra persona seria igual, por eso estoy llorando.
Como la comprendía muy bien, la abrazó y le dijo:
-“Tiene razón, el amor no existe. Buscamos el amor, abrimos nuestro corazón, nos volvemos vulnerables y lo único que encontramos es egoísmo, y aunque creemos que no nos dolerá, nos duele. No importa cuántas relaciones iniciemos; siempre ocurrirá lo mismo.”
Se parecían tanto que pronto trabaron una gran amistad, se respetaban mutuamente, entre ellos no había ni envidia ni celos, no se controlaban, y tampoco se sentían poseedores el uno del otro.
La relación continuó creciendo más y más. Además, siempre que estaban separados se echaban de menos. Un día durante un viaje fuera de la ciudad, tuvo una extraña idea. Pensó: “Mmm, tal vez lo que siento por ella es amor”. Pero este sentimiento era muy distinto a lo que había sentido anteriormente. No sentía la necesidad de que ella cuidara de él, no necesitaba echarle la culpa de sus problemas ni de sus desdichas, respetaba su forma de pensar, No sentía celos cuando estaba con otras personas y no sentía envidia de sus éxitos. Y pensó: “Tal vez el amor si existe, pero no es lo que todo el mundo piensa que es”.
Cuando volvió a casa empezó a explicarle lo que pensaba, y ella le dijo: “Sé exactamente lo que me quieres decir. Hace tiempo que pienso lo mismo, pero no quería decirte nada porque sé que no crees en el amor. Quizás el amor sí existe, pero no es lo que creíamos que era”. Decidieron ser amantes y vivir juntos, continuaron respetándose, apoyándose, y el amor siguió creciendo cada vez más. Eran tan felices que incluso las cosas más sencillas les provocaba un canto de amor en su corazón. El amor que sentía él llenaba de tal modo su corazón que, una noche le ocurrió un gran milagro. Estaba mirando las estrellas y descubrió, entre ellas, la más bella de todas, su amor era tan grande que la estrella empezó a descender del cielo, y al cabo de poco tiempo, la tuvo en sus manos. Después sucedió otro milagro, su alma se fundió con aquella estrella. Se sintió tan inmensamente feliz que corrió a depositar la estrella en las manos de su mujer, como una prueba del amor que sentía por ella. Pero en el mismo momento en el que puso la estrella en sus manos, ella sintió una duda; pensó que ese amor resultaba arrollador, en ese instante, la estrella se le cayó de las manos y se rompió.
Ahora, un hombre viejo anda por el mundo jurando que no existe el amor, y una hermosa mujer mayor espera a un hombre en su hogar, derramando lágrimas por un paraíso que una vez tuvo en sus manos pero que en un momento de duda perdió.
¿Quién de los dos cometió el error? ¿Qué es lo que no funciono?.
El error fue de él al pensar que podía darle su felicidad a la mujer. La estrella era su felicidad y su error poner su felicidad en las manos de ella. La felicidad nunca viene del exterior. Él era feliz por el amor que emanaba de su interior; ella era feliz por el amor que emanaba de sí misma. Pero, tan pronto como él la hizo responsable de su felicidad, ella rompió la estrella porque no podía responsabilizarse de la felicidad de él.
No importa cuánto amase la mujer al hombre, nunca hubiera podido hacerle feliz porque nunca hubiese podido saber qué es lo que él quería. Nunca hubiera podido conocer cuáles eran sus expectativas porque no podía conocer sus sueños.
Si tomas tu felicidad y la pones en manos de alguien, más tarde o más temprano, la romperá. Y como la felicidad sólo puede provenir de tu interior y es resultado de tu amor, sólo tú eres responsable de tu propia felicidad.


martes, 5 de febrero de 2013

Pierde el miedo


EL MIEDO


“El miedo o temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento, habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, que puede ser real o supuesto.”

Así podemos definir el miedo, algo que se ha convertido en una enfermedad social. Esta enfermedad se manifiesta con enfado, odio, tristeza, envidia hipocresía etc. Y el resultado de vivir esta emoción es el sufrimiento.
Cuando el miedo es muy intenso, la mente racional comienza a fallar y no es capaz de soportar las heridas que produce, entonces la persona pasa a ser un enfermo mental, al cual se le diagnostica según el criterio médico, administrando a la persona los fármacos necesarios para anular el sentimiento. Lo pueden llamar esquizofrenia, paranoia, psicosis etc, pero lo cierto es que estas enfermedades aparecen cuando la persona está tan asustada y las heridas sin resolver le duelen tanto, que prefiere romper el contacto con lo que llamamos mundo exterior.
Cuando un ser humano vive con miedo continuo a ser herido, crea una situación de conflicto en cualquier sitio que vaya, ya que las relaciones con los demás le provoca tanto daño emocional que el sistema de protección que desarrolla es el enfado, la introversión apartándose de las situaciones y manteniéndose en un constante “alerta”, lo que le produce mucho más estrés y agrava su situación. En ese estado incluso decir “te amo” puede resultarle aterrador.
Entonces, debido al miedo, nuestra mente crea algo tan sofisticado como es “la negación”. Y comenzamos a mentir, mentimos a los demás aparentado lo que no somos, y lo peor es que nos mentimos a nosotros mismos, llegando a creernos nuestras mentiras. No nos damos cuenta de que estamos mintiendo, y en ocasiones, aun sabiendo que mentimos, justificamos la mentira y la excusamos protegiéndonos del dolor de nuestras heridas. Este sistema es como un muro delante de nuestros ojos que nos impide ver la verdad, nos escondemos detrás de una máscara porque nos resulta demasiado doloroso vernos a nosotros mismos o permitir que los demás nos vean tal y como somos en realidad. Nos desdoblamos, aparentando que somos lo que los demás creen que somos, y seguimos levantando barreras para protegernos y mantener alejada a la gente, quedando encerrados y sin libertad.
Cuando alguien reacciona con agresividad ante una palabra tuya, ten presente que le has tocado alguna herida mental y que si reacciona es porque le duele. Si tomas conciencia de que todos tenemos heridas mentales, entenderemos muchas cosas de nuestras relaciones con los demás, sabiendo que todos los seres humanos estamos viviendo en lo que los toltecas denominan el “sueño del infierno”, ya que desde su perspectiva todo lo que creemos de nosotros y todo lo que sabemos de nuestro mundo, solo es un sueño.

domingo, 3 de febrero de 2013

HAY QUE ACTIVAR EL OBSEVADOR PARA SER CONSCIENTES Y TRANSMUTAR LO VIEJO


Éstos son tiempos en que lo oculto está saliendo a plena vista, también lo oculto está saliendo a la luz dentro de las personas, conforme despiertan de un largo sueño de olvido. Durante ese proceso, gente de todo tipo por todo el mundo está aceptando quiénes son en realidad y cómo su condicionamiento les ha impedido hacer brillar plenamente su luz.
Al presenciar esto y recibir tus propias percepciones previamente ocultas a la vista, ten en cuenta que éste es un proceso evolutivo natural. Las cosas de las que te estás haciendo consciente no son ahora peores que antes. La gente tampoco es más mala que antes. Durante miles de años, la humanidad ha vivido con una mentalidad basada en el miedo. Sin miedo, no habría guerra ni mezquindad. Sólo en el ciclo más reciente, la sociedad ha comenzado a despertar a su disfunción, el potencial de una forma de existencia radicalmente distinta, y la urgente necesidad de cambiar.
A nivel personal, a veces podrías sentir que ésta debe ser tu vida más desafiante. Después de todo, se te está llamando a afrontar las raíces primordiales de tu infelicidad. Al ir abordando un elemento de estas raíces, otros elementos comienzan a salir a la luz. Podrías preguntarte por qué no los viste antes, o cómo te las vas a arreglar con un problema más que manejar. La parte de ti que hace estas preguntas es tu yo condicionado, inconsciente de lo vasto y maravilloso que verdaderamente eres. En realidad, eres un generador de cambios divino, nacido en esta vida para asumir plenamente tu yo poderoso y genuino. Haces eso al mirar sin miedo y sanar las raíces primordiales de tu infelicidad. En el proceso, cada vez te das más cuenta de que en tu esencia eres alegría pura. Recuerdas que eres divino. Naturalmente, como parte de esto, te das cuenta de que cada ser que encuentras también porta una chispa divina.
Durante el próximo par de años, con los planetas alineados en configuraciones que catalizan cambios revolucionarios, notarás una aceleración del despertar por todo el mundo. Cada persona que conozcas será afectada por esto. Tú, personalmente, es probable que a veces sientas que alguien está detrás de ti, empujándote hacia lo desconocido y fuera de tu zona de confort. Esta energía apremiante no viene de fuera – es tu sabiduría interna revelándote cosas que necesitas ver, sentir y hacer. Esto podría implicar observar más a fondo un tema que pensabas que ya habías abordado antes. También podría ser la necesidad de actuar de acuerdo con lo que ahora sabes acerca de algo – ser valiente y hacer cosas que no sabías que podías hacer.
Las siguientes son algunas sugerencias para crear de un modo completamente nuevo, salir de tu zona de confort en el asiento de atrás y encontrar tu fuerza interior.
Encontrar la paz – Para encontrar paz cuando las cosas que te rodean están en caos, es útil elevar tu conciencia por encima del caos. Esto se hace con la mente. No se necesita billete de entrada, una contraseña secreta ni el permiso de nadie. Lo único que se necesita es recordar acceder a este lugar interior. Después de acceder a un estado mental más apacible, es más fácil enfrentar lo desconocido y entrar valientemente en nuevos territorios.
Entrar en tu corazón – Descubres de cuánta grandeza eres capaz al ir más allá de tus dudas y hacer lo que tu corazón dice que es correcto. Si estás escuchando una voz de duda, no es tu corazón el que habla. Por lo tanto, si sientes duda, ésta es una pista para entrar en el centro de tu corazón y aquietar tu mente, permitiendo que tu corazón te hable acerca de la situación. Puedes hacer esto en cualquier lugar y a cualquier hora. Cuanto más accedes a este lugar interior, más fácil será ir allí naturalmente, cuando te sientas débil o incierto.
Ver la Unicidad – En aquellos días en que te sientas en conflicto con el mundo y como que la gente no te entiende o es mala, enfócate en cuán interconectado estás con todos y con todo. Lo que ves no es una incidencia al azar, sino parte de la experiencia humana. Estar despierto y en el camino de la transformación espiritual significa que eres cada vez más consciente. Ves las cosas más profundamente que antes y también sientes de una manera más profunda. Estás aprendiendo a salir de un estado reactivo y a observar neutralmente lo que es. En tiempos futuros, cuando tú y otros hayan transformado a la conciencia de la humanidad en la vibración del amor, tendrás una experiencia diferente. Por ahora, tu tarea es regresar continuamente a tu corazón y ser el amor que quieres ver de los demás. Invita al espíritu a conectarte con compasión cuando interactúas con otros. Pide ver más allá del velo de odio que a veces te encuentras – para ver el amor.
Abrazar lo Nuevo – Es normal sentir resistencia sobre aprender algo nuevo o conocer a una persona nueva. Irónicamente, a la gente le gusta explorar cosas nuevas, pero no le gusta el cambio. Para tener éxito haciendo algo que nunca has hecho o conocer a alguien nuevo, debes cambiar. No se supone que vivas tu vida en piloto automático, repitiendo innumerables situaciones, incluyendo aquellas que no terminaron muy bien. Estás programado para evolucionar continuamente a un nivel más alto, llegando a ser más de quien realmente eres con cada experiencia, con cada nueva relación. Sabiendo esto, cuando sientas resistencia, reconócelo pero no lo juzgues. Más bien, invita a tu sabiduría interna a que te ayude a adaptarte y abrirte, mostrándote cómo sentirte seguro zambulléndote en nuevos territorios. Confía en que el espíritu está a tu lado.